Diagnosticada con Alzheimer, vi cómo perdía la memoria, pero lo que más me impactó no fue únicamente lo que olvidaba. Fue la desconexión. La dificultad para comunicarse. La frustración de querer decir algo y no poder. Y la impotencia de quien está al lado y tampoco sabe cómo ayudar.
Con el tiempo, esa realidad volvió. Empecé a ver los primeros cambios en mi madre, MJ, y entendí que no quería quedarme otra vez únicamente como espectador.
Fue en ese momento cuando decidí intentar hacer algo distinto.
Pensé en la tecnología que utilizaba mi madre, pero también en cómo algunas herramientas podían dejar de resultarle familiares o sencillas. No se trataba de acercar dispositivos a las personas mayores, sino de acercar la tecnología a la persona.
Quería crear algo que ayudara a mantener el vínculo con las personas importantes, expresar necesidades y emociones, orientarse en el día a día y seguir participando en actividades reconocibles.
Mantener el vínculo con las personas
Aprovechar cómo se sienten
Entender qué necesitan
Sentirse acompañados en su día a día
Fue en ese momento cuando decidí intentar hacer algo distinto.
Pensé en la tecnología que utilizaba mi madre, pero también en cómo algunas herramientas podían dejar de resultarle familiares o sencillas. No se trataba de acercar dispositivos a las personas mayores, sino de acercar la tecnología a la persona.
Quería crear algo que ayudara a mantener el vínculo con las personas importantes, expresar necesidades y emociones, orientarse en el día a día y seguir participando en actividades reconocibles.
De una necesidad concreta y de la convicción de que cuando alguien empieza a olvidar, lo más importrante no es lo que pierde, sino lo que todavía podemos ayudarle a mantener.
Diagnosticada con Alzheimer, vi cómo perdía la memoria, pero lo que más me impactó no fue únicamente lo que olvidaba. Fue la desconexión. La dificultad para comunicarse. La frustración de querer decir algo y no poder. Y la impotencia de quien está al lado y tampoco sabe cómo ayudar.
Con el tiempo, esa realidad volvió. Empecé a ver los primeros cambios en mi madre, MJ, y entendí que no quería quedarme otra vez únicamente como espectador.
Mantener el vínculo con las personas
Aprovechar cómo se sienten
Entender qué necesitan
Sentirse acompañados en su día a día